
IIII. El Emperador
El hombre, patriarca, masculino, se dice ser el padre de El Mago. Un rey ostenta su trono ya que se lo ha ganado a pulso, viste con ropas rojizas, finas y de alta costura. Elige el rojo para dejarnos claro el ímpetu. Su corona y cetro nos demuestra quién manda en el imperio que ha construido. Preparado para la lucha, observamos el escudo, indicando que está dispuesto a defender sus tierras que observa desde su lugar de poder. Por eso también vemos como no está relajado, denota cierta rigidez y rectitud para actuar en cualquier momento y no perdamos el respeto que nos pide.
Nos cuenta sus batallas y el trabajo que le ha costado ganarse su lugar en la tierra que tiene bajo sus pies. Podemos ver por sus barbas blancas que más que sabiduría nos da a entender que a acumulado experiencias a lo largo de su vida. Ha conseguido la estabilidad que buscaba, bienes materiales pero no se relaja. Se nos presenta un tanto testarudo, quiere tener la razón porque por su forma de actuar ha conseguido lo que quería y cree saber que su manera es la correcta. No necesita consejos pues sus actos le han llevado donde está. Él no se equivoca, está seguro de sí mismo.
PALABRAS CLAVE: Hombre, materialismo, rigidez, masculinidad, testarudez, defensa, estabilidad, respeto, seguridad.
