Querido lector/a:
Como cada Navidad la vida está inundada de felicitaciones, imágenes, luces y ambiente festivo por lo que significa para las personas. Dependiendo la educación recibida, creencias o lo aprendido con los años podemos recibir estos días de una manera u otra.
A grandes rasgos, quiero nombrar lo que puede significar estas festividades:
Religiosa

En el ámbito católico, el 25 de diciembre representa el nacimiento de Jesús por la Inmaculada concepción de María. Un milagro divino por gracia de Dios que da lugar a la encarnación de Dios en la tierra.
A día de hoy, no se sabe a ciencia cierta la fecha exacta del nacimiento de Jesús y según historiadores se pueden hacer aproximaciones entre el 4 y el 1 a.C. durante los últimos días de Herodes el Grande.
El 21 de diciembre, que es el solsticio de invierno tan ampliamente conocido en las culturas antiguas de pueblos europeos, los romanos celebraban el 25 de diciembre como SOL INVICTO que corresponde a la victoria de Júpiter sobre las tinieblas. Eso quiere decir que a partir de estas fechas los días cada vez serán más largos y las noches, más cortas.
¿Quién podía ser ese «Sol Invicto» según la iglesia católica? Exacto, Jesús, utilizado para unificar a los pueblos reuniendo sus festividades bajo el paraguas del cristianismo y así es como nace estas fechas tan señaladas en nuestros días.
Muchos católicos celebran entonces la natividad de Jesús el 25 de diciembre.
Cultural

Siguiendo la línea de la iglesia, la Navidad ha quedado registrada en nuestra cultura como unas fiestas para celebrar con todo lo que lleva y apartándonos realmente de lo que el cristianismo predica. La Navidad es más que el el nacimiento de Jesús. El espíritu navideño despierta en algunas personas la felicidad, el sentimiento de compartir, de decorar nuestro hogar, etc…
Aquí hay mucha tela que cortar porque deberíamos hablar de empresas y macro corporaciones. Con el capitalismo imperando en la sociedad se ha creado «una necesidad» de compra y gasto económico que trae estas fechas con un buen plan de márketing.
Con la creación de la figura de Papá Noel (otro tema digno de estudio), el árbol de Navidad y todo lo que conlleva estos días podríamos hacer un post a parte.
Entonces, como la iglesia hizo en su momento, el capitalismo, aprovechando la natividad de Jesús y queriendo engrosar sus cuentas aparece toda una serie de «costumbres» que tenemos en decorar la ciudad, nuestras casas y nuestros negocios con luces, muñecos, árboles, guirnaldas y todo lo que el mercado ofrece para este fin.
Toda esta parafernalia sirve para incentivar compras y consumo para estos días haciendo reuniones familiares e intercambio de regalos.
Otros

Habrán personas a las que estas fechas no les despierte ninguna emoción o sentimiento concreto. Personas que, por un motivo u otro no sienten que sean días especiales. Simplemente se limitan a vivir estos días como cualquier otro pero disfrutando de días festivos para descansar.
No aflora ningún sentimiento, ni religioso, ni cultural, más bien no les importan las luces, las misas ni las posibles falsedades que se respiran en el ambiente por parte de las personas que si celebran estas festividades por todo lo alto.
Una mirada astrológica…

Lo que me trae hoy aquí es, en realidad, lo que la astrología nos puede decir.
El 21 de diciembre abre la puerta al invierno en el hemisferio norte (verano en el sur). En el hemisferio norte es donde el día presenta menos horas de luz y la noche más larga. A partir de este día, ( y como explicamos en la celebración del «sol invicto») poco a poco empiezan a aumentar las horas de luz durante los días posteriores.
Si nos asomamos a la «ventana astrológica» el Sol se sitúa A 0º del signo de Capricornio, oh coincidencia, signo de las tradiciones e instituciones entre multitud de aspectos más.

Aspectos que marco en la imagen:
- El Sol se sitúa en Capricornio
- El signo naturalmente opuesto (180º) es Cáncer
El eje Cáncer-Capricornio marcan los solsticios (noche más corta-noche más larga). Este eje se caracteriza por las tradiciones, la familia, los ancestros, las nacionalidades, etc… De Cáncer (hogar) hacia Capricornio (sociedad).
Independientemente de en el hemisferio que uno se encuentre, estos dos signos caracterizan muy bien lo que la Navidad trae consigo: tradiciones y familia.
Aparentemente podríamos hablar de casualidad pero, con los años y el estudio de la astrología, la casualidad, es algo que ya hace tiempo me he planteado eliminarla de mi vocabulario.
No viene a cuento pero, por algo se muda el presidente electo de EEUU a la Casa Blanca…
En este post insto a pensar en lo que muchas veces digo a la gente cercana a mí:
«Quizás los pueblos antiguos sabían tanto o más que nosotros hoy en día» y, dar las gracias (mediante ritual, meditación, introspección o como uno/a se sienta cómodo/a) por haber llegado un año más, al día de máxima oscuridad. Prepararnos para el crudo invierno y seguir con la fuerza del signo Capricornio de ir hacia adelante, con determinación, escalando muros y montañas pese lo que pese nuestro pasado (representado por la cola que arrastra). Seguir adelante esperando que lleguen esos días más alegres y poder materializar todo lo que hemos ido construyendo.
Aunque nos encontremos en el periodo solar de Capricornio e independientemente de la Navidad es un momento de reflexión, de observar de donde venimos (Cáncer) y hacia donde nos dirigimos (Capricornio).
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Te agradezco que hayas llegado hasta aquí en otra entrada al blog de ARCANA HOLISTIC y solamente me queda desearte:
¡FELIZ NAVIDAD, FELIZ SOLSTICIO DE INVIERNO Y PRÓSPERO AÑO NUEVO!

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